viernes, 10 de agosto de 2012

EL ÉXITO EN EL MANEJO DE LOS PROBLEMAS
El  pensador positivo es un realizador que obtiene resultados poderosos por varias razones. No teme ni se desconcierta por el fenómeno desconocido como un problema. Como filosofo practico y positivo, sabe que todo problema contiene la semilla de su propia solución.
Si no hay problemas, no habrá soluciones y el progreso se detendrá  el pensador positivo sabe que los buenos resultados tienen sus raíces en el fértil terreno de los problemas difíciles.
Pero a pesar de todo, a donde quiera que yo vaya la gente parece decir, directamente o por implicación: “¿No sería magnifica  la vida si tuviéramos menos problemas, o fueran más fáciles de resolver o mejor  aún, si no tuviéramos ninguno?”
¿Será esto cierto? Yo quisiera contestar esa pregunta contándoles un encuentro que tuve en la quinta avenida de Nueva Yorkcon un amigo llamado Jorge. Viéndolo acercarse con una expresión de gran desconsuelo pintada en su rostro, comprendí que no venia inundado de éxtasis y euforia de la existencia humana. Lo diré en una forma más simple: a mi amigo el alma se le había caído a los talones. Me causo pena y le pregunte.
-¿Qué te pasa, Jorge?
Durante varios minutos me informó detalladamente sobre lo mal que se sentía, y cuanto más habla él, peor me sentí yo. Entonces le pregunte.
-¿Qué es lo que te ha alterado y deprimido tanto?
Con esta pregunta si que se disparo y dijo muy exaltado.
-Son estos problemas… ¡Problemas y más problemas! – y olvidándose en medio de su creciente exaltación con quien estaba hablando, maldijo sus problemas mezclando en términos violentos ciertas voces que se usan en teología pero que él, siento mucho decirlo, no empleaba en forma teológica. A pesar de todo, no me fue difícil entenderle porque poseía “la habilidad de comunicarse”.
Como yo no desperdicio la oportunidad de hacer amistades para toda la vida, medité en el caso de Jorge hasta que encontré una solución que, si no la más agradable, era por lo menos la más realista.
El concepto de problemas, tal como se sugiere aquí, indicaría una actitud mental sana. En efecto, una manera de determinar usted de su estado de salud mental es examinar su reacción cuando se le presente súbitamente un problema serio. ¿Se lamenta usted y se queja de que es víctima de una injusticia, o pregunta con petulancia: ¿Por qué había de ser yo?
Si por el contrario, usted tiene una fuerte y clara actitud mental, cuando se le presente un problema súbitamente, le hará frente sin temor, subiendo confiadamente que posee la capacidad de manejarlo con éxito. Esa actitud indicaría que usted tiene buena salud mental. Según esta prueba, el pensador positivo, hombre o mujer, tiene la cualidad que le permite sacar resultados positivos hasta de los más difíciles problemas.
Otro problema personal que observamos con frecuencia es el miedo. Podemos descubrirlo como la preocupación llevada al extremo. Y además, existe también la ansiedad. ¿Qué es la ansiedad? Un oscuro, irracional, conflicto y aterrador sentimiento de algo terrible puede ocurrir. El finado Dr. Smiley  Blanton decía que “la ansiedades la peor dolencia del país”.
Yo mismo tuve que pasar por este cambio de actitud mental, porque en mi juventud estaba muy lejos de ser un pensador positivo. En efecto, me dominaba un complejo de inferioridad. Aprender a liberarme de él y a vivir normalmente fue uno de los mayores r problemas que e tenido que afrontar en mi vida.
James Russel Lowell escribió en su poema “La catedral”.
Yo, que aún rezo a tarde y a mañana.
Tal vez tres veces en la vida he orado de verdad,
Tres veces e sentido en lo más hondo de mi conciencia
Esa liberación perfecta que es Dios. Estas líneas describen perfectamente lo que no ocurrió en aquel momento inolvidable. No hubo ningún milagro aparente, salvo que me sentí extrañamente en paz y feliz.
La lucha por resolver mi problema personal de inseguridad no fue fácil ni corta. Un problema profundamente arraigado puede existir mucho tiempo y paciencia y constancia para obtener buenos resultados. La perseverancia  para continuar en la lucha con un problema arduo es de la mayor importancia la tendencia de aceptar la derrota opone resistencia a este proceso, pero el problema hay que atacarlo repetidamente con pensamientos positivos y fe hasta que seda, como sedera seguramente si uno tiene la voluntad  y la  fortaleza para no darse nunca por vencido.
Escriba estas palabras en una tarjeta y llévelas siempre consigo; o mejor aún escríbalas en su mente con cinta indeleble. Con este pensamiento positivo a su favor, ningún problema que se le pueda presentar será demasiado grande para usted.
Yo seguía sin embargo luchando con el problema de mi mismo. Es un hecho que, de cuantos problemas tenemos que enfrentar en la vida, el de uno mismo es el más complejo y es que es, difícil y tenaz.
El pensador negativo hace una cosa muy peligrosa, y es que constante mente está lanzando pensamientos negativos acerca de todo de tal manera que el mundo que lo rodea se activa negativa mente. Hay una ley de atracción según la cual las cosas iguales se buscan y nada la resume también como el viejo dicho de que “Dios los cría y ellos se juntan”. Los pensamientos de la misma clase tienen una reciproca afinidad. Mandemos pensamientos negativos, y vendrán de regreso resultados negativos. Esta es una ley inmutable de la mente, de causa y efecto.
El pensador positivo, por el contrario pone en movimiento fuerzas muy distintas. Lanza pensamientos robustos de fe, esperanza y optimismo. De su mente influyen vigorosamente pensamientos positivos y el mundo que lo rodea se activa positivamente. En constancia con la misma ley de atracción, al pensador positivo le lleguen de regreso abundantes resultados positivos. Así es como funciona la vida.
¡Cuán afortunado es el que desde temprana edad aprende y utiliza este proceso creador del pensamiento positivo! Pero se puede aprender y aplicar con buen efecto a cualquier edad. Recibí una carta de un hombre de noventa y tres años, abogado de su vida, en la que me decía:
He sufrido toda la vida, durante 93 años, de un complejo de inferioridad. (Es lo más largo de que tengo noticia.) Pero e leído su libro y he creído en el. Lo puse en práctica y deseo informarle que por fin logre abandonar mi complejo de inferioridad muchas gracias.
Pero lo mejor de todo es la posdata: “P.D. El futuro parece maravilloso”.
 
 
   
        
           
                
COMENTARIO.
Tener un pensamiento positivo nos lleva hacia el éxito, ya que todo lo que hacemos con amor con amor termina.
DIOS nos ha creado a su semejanza y él no hizo a personas cobardes que huyen de sus problemas o no los resuelven con valentía. ¿Porque las personas huyen de sus problemas?
Tal vez por miedo  o porque no tienen el valor de afrentarlos, por que tener miedo si no estamos solos Dios siempre ha estado con nosotros los que nos apartamos de él somos nosotros.
Recordemos que los problemas son consecuencia de los actos que hemos realizado, pero también tienen solución solo es cuestión de resolverlos con inteligencia y astucia, qué sentido tendría la vida  si no hubieran problemas pues ni uno ya que de los problemas nos damos cuenta de los errores que hemos cometido y así no hacer los  más.
Nuestros errores nos hacen crecer más como personas y pensar antes de actuar. LA VERDAD ES UN DON QUE ENORGULLESE A QUIEN LO DA Y ENGRANDECE A QUIEN LO  RECIBE. H. Santiago Otero.
           
                   

No hay comentarios:

Publicar un comentario