EL ÉXITO EN EL MANEJO DE LOS PROBLEMAS
El pensador positivo es un realizador que obtiene
resultados poderosos por varias razones. No teme ni se desconcierta por el
fenómeno desconocido como un problema. Como filosofo practico y positivo, sabe
que todo problema contiene la semilla de su propia solución.
Si
no hay problemas, no habrá soluciones y el progreso se detendrá el pensador positivo sabe que los buenos
resultados tienen sus raíces en el fértil terreno de los problemas difíciles.
Pero
a pesar de todo, a donde quiera que yo vaya la gente parece decir, directamente
o por implicación: “¿No sería magnifica
la vida si tuviéramos menos problemas, o fueran más fáciles de resolver
o mejor aún, si no tuviéramos ninguno?”
¿Será
esto cierto? Yo quisiera contestar esa pregunta contándoles un encuentro que
tuve en la quinta avenida de Nueva Yorkcon un amigo llamado Jorge. Viéndolo
acercarse con una expresión de gran desconsuelo pintada en su rostro, comprendí
que no venia inundado de éxtasis y euforia de la existencia humana. Lo diré en
una forma más simple: a mi amigo el alma se le había caído a los talones. Me
causo pena y le pregunte.
-¿Qué
te pasa, Jorge?
Durante
varios minutos me informó detalladamente sobre lo mal que se sentía, y cuanto
más habla él, peor me sentí yo. Entonces le pregunte.
-¿Qué
es lo que te ha alterado y deprimido tanto?
Con
esta pregunta si que se disparo y dijo muy exaltado.
-Son
estos problemas… ¡Problemas y más problemas! – y olvidándose en medio de su
creciente exaltación con quien estaba hablando, maldijo sus problemas mezclando
en términos violentos ciertas voces que se usan en teología pero que él, siento
mucho decirlo, no empleaba en forma teológica. A pesar de todo, no me fue
difícil entenderle porque poseía “la habilidad de comunicarse”.
Como
yo no desperdicio la oportunidad de hacer amistades para toda la vida, medité
en el caso de Jorge hasta que encontré una solución que, si no la más
agradable, era por lo menos la más realista.
El
concepto de problemas, tal como se sugiere aquí, indicaría una actitud mental
sana. En efecto, una manera de determinar usted de su estado de salud mental es
examinar su reacción cuando se le presente súbitamente un problema serio. ¿Se
lamenta usted y se queja de que es víctima de una injusticia, o pregunta con
petulancia: ¿Por qué había de ser yo?
Si
por el contrario, usted tiene una fuerte y clara actitud mental, cuando se le
presente un problema súbitamente, le hará frente sin temor, subiendo
confiadamente que posee la capacidad de manejarlo con éxito. Esa actitud
indicaría que usted tiene buena salud mental. Según esta prueba, el pensador
positivo, hombre o mujer, tiene la cualidad que le permite sacar resultados
positivos hasta de los más difíciles problemas.
Otro
problema personal que observamos con frecuencia es el miedo. Podemos
descubrirlo como la preocupación llevada al extremo. Y además, existe también
la ansiedad. ¿Qué es la ansiedad? Un oscuro, irracional, conflicto y aterrador
sentimiento de algo terrible puede ocurrir. El finado Dr. Smiley Blanton decía que “la ansiedades la peor
dolencia del país”.
Yo
mismo tuve que pasar por este cambio de actitud mental, porque en mi juventud
estaba muy lejos de ser un pensador positivo. En efecto, me dominaba un
complejo de inferioridad. Aprender a liberarme de él y a vivir normalmente fue
uno de los mayores r problemas que e tenido que afrontar en mi vida.
James
Russel Lowell escribió en su poema “La catedral”.
Yo,
que aún rezo a tarde y a mañana.
Tal
vez tres veces en la vida he orado de verdad,
Tres
veces e sentido en lo más hondo de mi conciencia
Esa
liberación perfecta que es Dios. Estas líneas describen perfectamente lo que no
ocurrió en aquel momento inolvidable. No hubo ningún milagro aparente, salvo
que me sentí extrañamente en paz y feliz.
La
lucha por resolver mi problema personal de inseguridad no fue fácil ni corta.
Un problema profundamente arraigado puede existir mucho tiempo y paciencia y
constancia para obtener buenos resultados. La perseverancia para continuar en la lucha con un problema
arduo es de la mayor importancia la tendencia de aceptar la derrota opone
resistencia a este proceso, pero el problema hay que atacarlo repetidamente con
pensamientos positivos y fe hasta que seda, como sedera seguramente si uno
tiene la voluntad y la fortaleza para no darse nunca por vencido.
Escriba
estas palabras en una tarjeta y llévelas siempre consigo; o mejor aún
escríbalas en su mente con cinta indeleble. Con este pensamiento positivo a su
favor, ningún problema que se le pueda presentar será demasiado grande para
usted.
Yo
seguía sin embargo luchando con el problema de mi mismo. Es un hecho que, de
cuantos problemas tenemos que enfrentar en la vida, el de uno mismo es el más
complejo y es que es, difícil y tenaz.
El
pensador negativo hace una cosa muy peligrosa, y es que constante mente está
lanzando pensamientos negativos acerca de todo de tal manera que el mundo que
lo rodea se activa negativa mente. Hay una ley de atracción según la cual las
cosas iguales se buscan y nada la resume también como el viejo dicho de que
“Dios los cría y ellos se juntan”. Los pensamientos de la misma clase tienen una
reciproca afinidad. Mandemos pensamientos negativos, y vendrán de regreso
resultados negativos. Esta es una ley inmutable de la mente, de causa y efecto.
El
pensador positivo, por el contrario pone en movimiento fuerzas muy distintas.
Lanza pensamientos robustos de fe, esperanza y optimismo. De su mente influyen
vigorosamente pensamientos positivos y el mundo que lo rodea se activa
positivamente. En constancia con la misma ley de atracción, al pensador
positivo le lleguen de regreso abundantes resultados positivos. Así es como
funciona la vida.
¡Cuán
afortunado es el que desde temprana edad aprende y utiliza este proceso creador
del pensamiento positivo! Pero se puede aprender y aplicar con buen efecto a
cualquier edad. Recibí una carta de un hombre de noventa y tres años, abogado
de su vida, en la que me decía:
He
sufrido toda la vida, durante 93 años, de un complejo de inferioridad. (Es lo
más largo de que tengo noticia.) Pero e leído su libro y he creído en el. Lo
puse en práctica y deseo informarle que por fin logre abandonar mi complejo de
inferioridad muchas gracias.
Pero
lo mejor de todo es la posdata: “P.D. El futuro parece maravilloso”.
COMENTARIO.
Tener
un pensamiento positivo nos lleva hacia el éxito, ya que todo lo que hacemos
con amor con amor termina.
DIOS
nos ha creado a su semejanza y él no hizo a personas cobardes que huyen de sus
problemas o no los resuelven con valentía. ¿Porque las personas huyen de sus
problemas?
Tal
vez por miedo o porque no tienen el
valor de afrentarlos, por que tener miedo si no estamos solos Dios siempre ha
estado con nosotros los que nos apartamos de él somos nosotros.
Recordemos
que los problemas son consecuencia de los actos que hemos realizado, pero
también tienen solución solo es cuestión de resolverlos con inteligencia y
astucia, qué sentido tendría la vida si
no hubieran problemas pues ni uno ya que de los problemas nos damos cuenta de
los errores que hemos cometido y así no hacer los más.
Nuestros
errores nos hacen crecer más como personas y pensar antes de actuar. LA VERDAD
ES UN DON QUE ENORGULLESE A QUIEN
LO DA Y ENGRANDECE A QUIEN LO
RECIBE. H. Santiago Otero.