viernes, 31 de agosto de 2012


Como Hacer que Las Cosas Marchen Mejor.
“Apunte a la luna. Aunque no acierte, caerá entre las ellas”, dice Les Brown, antiguo diputado estatal y hoy popular orador motivacional. “Un gran hombre es un hombrecito que no se dio por vencido”, afirma por su parte Stanley Kresge, eminente filántropo de Detroit.
El uno recomienda apuntar alto; el otro persistir, y ambos principios son básicos para saber cómo hacer que las cosas marchen mejor.
Cuando las cosas no le estén saliendo bien, pregunte si está pensando en cosas buenas o malas. Es un hecho bien comprobado que existe una fuerte tendencia a que las manifestaciones externas correspondan a los patrones internos de pensamientos. Los pensamientos viven y producen influencia vibratoria.
Conocí a un individuo que había alcanzado cierto éxito, pero una recesión económica afecto a la industria que trabajaba y muchos empleados (entre ellos él) quedaron cesantes, temporalmente, según se lo dijo. Espiritualmente, el desempleo le afecto muchísimo, y además se vio reducido a circunstancias de gran estrechez. Su actitud negativa se profundizo, estimulando tal vez por el hecho de que su hermano era un hombre de gran éxito y hasta famoso. Pero trabajo duro y lo hizo bien.
-¿Qué tiene que ver el éxito de su hermano con este problema? –le pregunté. Es de usted y de sus hijas de quienes estamos hablando.­
-Ah, es que yo soy un fracaso mi hermano es el inteligente. El es el que tiene todas las oportunidades en la vida.
 Obviamente este individuo poseía mayores capacidades  de las que creía tener pero se había venido menospreciado así mismo durante tanto tiempo que llego a creerse un inepto. Constante mente había empeñado su autoimagen hasta tal punto de que mentalmente llego a dar por sentado de que era un completo fracaso
Le recomendé un plan y lo siguió. Este plan le ayudo a iniciarse en el cambio hacia una vida feliz. El primer paso se refería a su actitud hacia su hermano, hacia sí mismo y hacia su trabajo. Tenía que dejar de envidiar a su hermano y de estar parangonándose  mentalmente con él. Le aconsejé que hiciera en una hoja de papel una lista  de sus buenas cualidades de personalidad, inteligencia, experiencia y habilidad natural, para obligarlo  a reconocerse como algo y no como un don nadie, ya que tal era su autoevaluación actual. Esta psicología de autoimagen, poco a poco desarrollando buenos sentimientos hacia su hermano. Se acercaron el uno al otro y finalmente de formo entre ambos un lazo de mutuo afecto. Al mejorar su salud mental, y con ella su amor propio, los demás le empezaron a tenerle más consideración, y el resultado final fue que obtuvo un puesto mejor.
-No sé como lo hicimos ni lo sabré nunca- me dijo mucho tiempo después-, pero todos conservamos la “imagen” y todo salió bien. Fue un milagro.
Este hombre y toda su familia descubrieron el preciso secreto de hacer que las cosas marchen mejor mucho mejo.
Cualquier oficio se mejora pensando con sensatez. Del pensador salen las ideas que hacen que las cosas marchen mejor. Si usted está convencido de la verdad y del valor práctico de lo que está leyendo en estas páginas, lo sensato es actuar inmediatamente de acuerdo con esa convicción. Puede obtener un resultado inmediato, o este puede ser aplazado.
Thomas A. Edison también tenía un letrero enmarcado en la pared de su estudio. “Hay una manera mejor de hacer eso. Encuéntrela”. Usted puede hacer mejor su tarea y hacer que las cosas se mejoren todo el tiempo. Pensando en  esto y en los hombres y mujeres notables a quienes he conocido, que mejoraron su situación mejorándose a sí mismos, recuerdo siempre el versículo inolvidable del libro de Job. “Si te tornares al todo poderoso serás edificado” (22:23).
Me miraba todavía con sorpresa pero era interesante observar cómo se enderezaba tratando de parecer más alto todavía.
-¿No se siente mejor así que cuando estaba agachado hace cinco minutos y no media más que 1,60?- le pregunte.
Entonces  le di una fórmula. “Le voy a decir cómo puede hacerle usted hacerle frente a su situación y cambiarla por completo. Haga las tres cosas siguientes:

“Primero, varias veces al día parece derecho, como si fuera alcanzar el cielo con la coronilla.
Levante la cabeza lo más alto que pueda, buscando el infinito. Cuando Dios lo creó, le dio dos pies para sostenerlo derecho, y ledio una cabeza para que la lleve en alto. Cuando una persona mantiene el cuerpo  erguido, cualquiera sea su estatura; tiene la facultad de enseñorearse sobre la vida y las circunstancias. Así, pues, póngase derecho.
“Segundo, piense alto. Piense pensamientos grandes, pensamientos victoriosos. Piense pensamientos ganadores. Pónganse derecho mentalmente.
“Tercero – le aconsejé – póngase derecho espiritualmente. Piense en la grandeza de Dios. Piense que usted es un invencible hijo de Dios”.
Este individuo realmente se torno al todo poderoso y fue edificado. Desde luego, tuvo sus momentos de vacilaciones y aun de caídas.
Ahora estamos ya preparados para hablar del día de hoy, de ese maravilloso hoy  llenos de oportunidades.
Comentario
Hay personas que no sedan cuenta de la inmensa capacidad que Dios nos  ha dejado a cada uno de nosotros, ya que el nos ha dado sabiduría, entendimiento e inteligencia,
Como seres humanos sabemos  que en la vida nada es para siempre y que si el día de mañana ya no estamos en el trabajo en el cual hemos permanecido por mucho tiempo no tenemos porque reprocharnos nada, al contrario tenemos que tener un pensamiento firme y claro de que somos capases de encontrar un trabajo mejor al que teníamos y no estar comparándonos con otras personas que creemos que son más inteligentes que nosotros.
Por eso recordemos que:
ES POSIBLE CONSEGUIR ALGO DESPUÉS DE TRES HORAS DE PELEA, PERO ES SEGURO QUE SE PODRA CONSEGUIR CON APENAS TRES PALABRAS IMPREGNADAS DE AFECTO.
ATT:
ANA LILIA QUIROA GUITZ.


  




   

       



             
   

     

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