Como Hacer
que Las Cosas Marchen Mejor.
“Apunte a la luna. Aunque no acierte, caerá entre las ellas”,
dice Les Brown, antiguo diputado estatal y hoy popular orador motivacional. “Un
gran hombre es un hombrecito que no se dio por vencido”, afirma por su parte
Stanley Kresge, eminente filántropo de Detroit.
El uno recomienda apuntar alto; el otro persistir, y ambos
principios son básicos para saber cómo hacer que las cosas marchen mejor.
Cuando las cosas no le estén saliendo bien, pregunte si está
pensando en cosas buenas o malas. Es un hecho bien comprobado que existe una
fuerte tendencia a que las manifestaciones externas correspondan a los patrones
internos de pensamientos. Los pensamientos viven y producen influencia
vibratoria.
Conocí a un individuo que había alcanzado cierto éxito, pero
una recesión económica afecto a la industria que trabajaba y muchos empleados
(entre ellos él) quedaron cesantes, temporalmente, según se lo dijo.
Espiritualmente, el desempleo le afecto muchísimo, y además se vio reducido a
circunstancias de gran estrechez. Su actitud negativa se profundizo,
estimulando tal vez por el hecho de que su hermano era un hombre de gran éxito
y hasta famoso. Pero trabajo duro y lo hizo bien.
-¿Qué tiene que ver el éxito de su hermano con este problema?
–le pregunté. Es de usted y de sus hijas de quienes estamos hablando.
-Ah, es que yo soy un fracaso mi hermano es el inteligente. El
es el que tiene todas las oportunidades en la vida.
Obviamente este
individuo poseía mayores capacidades de
las que creía tener pero se había venido menospreciado así mismo durante tanto
tiempo que llego a creerse un inepto. Constante mente había empeñado su
autoimagen hasta tal punto de que mentalmente llego a dar por sentado de que
era un completo fracaso
Le recomendé un plan y lo siguió. Este plan le ayudo a
iniciarse en el cambio hacia una vida feliz. El primer paso se refería a su
actitud hacia su hermano, hacia sí mismo y hacia su trabajo. Tenía que dejar de
envidiar a su hermano y de estar parangonándose
mentalmente con él. Le aconsejé que hiciera en una hoja de papel una
lista de sus buenas cualidades de
personalidad, inteligencia, experiencia y habilidad natural, para
obligarlo a reconocerse como algo y no
como un don nadie, ya que tal era su autoevaluación actual. Esta psicología de
autoimagen, poco a poco desarrollando buenos sentimientos hacia su hermano. Se
acercaron el uno al otro y finalmente de formo entre ambos un lazo de mutuo
afecto. Al mejorar su salud mental, y con ella su amor propio, los demás le
empezaron a tenerle más consideración, y el resultado final fue que obtuvo un
puesto mejor.
-No sé como lo hicimos ni lo sabré nunca- me dijo mucho tiempo
después-, pero todos conservamos la “imagen” y todo salió bien. Fue un milagro.
Este hombre y toda su familia descubrieron el preciso secreto
de hacer que las cosas marchen mejor mucho mejo.
Cualquier oficio se mejora pensando con sensatez. Del pensador
salen las ideas que hacen que las cosas marchen mejor. Si usted está convencido
de la verdad y del valor práctico de lo que está leyendo en estas páginas, lo
sensato es actuar inmediatamente de acuerdo con esa convicción. Puede obtener
un resultado inmediato, o este puede ser aplazado.
Thomas A. Edison también tenía un letrero enmarcado en la pared
de su estudio. “Hay una manera mejor de hacer eso. Encuéntrela”. Usted puede
hacer mejor su tarea y hacer que las cosas se mejoren todo el tiempo. Pensando
en esto y en los hombres y mujeres
notables a quienes he conocido, que mejoraron su situación mejorándose a sí
mismos, recuerdo siempre el versículo inolvidable del libro de Job. “Si te
tornares al todo poderoso serás edificado” (22:23).
Me miraba todavía con sorpresa pero era interesante observar
cómo se enderezaba tratando de parecer más alto todavía.
-¿No se siente mejor así que cuando estaba agachado hace cinco
minutos y no media más que 1,60?- le pregunte.
Entonces le di una
fórmula. “Le voy a decir cómo puede hacerle usted hacerle frente a su situación
y cambiarla por completo. Haga las tres cosas siguientes:
“Primero, varias veces al día parece derecho, como si fuera
alcanzar el cielo con la coronilla.
Levante la cabeza lo más alto que pueda, buscando el infinito.
Cuando Dios lo creó, le dio dos pies para sostenerlo derecho, y ledio una
cabeza para que la lleve en alto. Cuando una persona mantiene el cuerpo erguido, cualquiera sea su estatura; tiene la
facultad de enseñorearse sobre la vida y las circunstancias. Así, pues, póngase
derecho.
“Segundo, piense alto. Piense pensamientos grandes,
pensamientos victoriosos. Piense pensamientos ganadores. Pónganse derecho
mentalmente.
“Tercero – le aconsejé – póngase derecho espiritualmente.
Piense en la grandeza de Dios. Piense que usted es un invencible hijo de Dios”.
Este individuo realmente se torno al todo poderoso y fue
edificado. Desde luego, tuvo sus momentos de vacilaciones y aun de caídas.
Ahora estamos ya preparados para hablar del día de hoy, de ese
maravilloso hoy llenos de oportunidades.
Comentario
Hay personas que no sedan cuenta de la inmensa capacidad que
Dios nos ha dejado a cada uno de
nosotros, ya que el nos ha dado sabiduría, entendimiento e inteligencia,
Como seres humanos sabemos
que en la vida nada es para siempre y que si el día de mañana ya no
estamos en el trabajo en el cual hemos permanecido por mucho tiempo no tenemos
porque reprocharnos nada, al contrario tenemos que tener un pensamiento firme y
claro de que somos capases de encontrar un trabajo mejor al que teníamos y no
estar comparándonos con otras personas que creemos que son más inteligentes que
nosotros.
Por eso recordemos que:
ES POSIBLE CONSEGUIR ALGO DESPUÉS DE TRES HORAS DE PELEA, PERO
ES SEGURO QUE SE PODRA CONSEGUIR CON APENAS TRES PALABRAS IMPREGNADAS DE
AFECTO.
ATT:
ANA
LILIA QUIROA GUITZ.
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